domingo, 7 de enero de 2007

¡Ay, Felipe de mi vida!


Valga el zarzuelero título para mostrar mi regocijo dominical: mi admiradísimo Felipe Benítez Reyes, poeta, ensayista y sobre todo -para mí- extraordinario narrador, ha ganado el último Nadal con Mercado de espejismos, título que espero esté mañana mismo disponible en la Casa del Libro para poder llevármelo junto al manual de Pilates para achacosas de menos de 35 que me tengo que comprar pero ya.
Le descubrí hacia 1999 con El novio del mundo, el inolvidable tocho donde Walter Arias cuenta su vida, y qué vida, oigan. Me dejó tan tocada esa prosa abigarrada, ese horror vacui de peripecias, que hasta escribiendo en mi diario se nota la influencia walterista por esas fechas, nula personalidad literaria que tiene una, en fin...
Le siguieron otras obras de narrativa: Chistera de duende, Maneras de perder, El pensamiento de los monstruos y Tratándose de ustedes, si no recuerdo mal, en un vaivén cronológico azaroso determinado por lo que me encontrara disponible en las estanterías de la biblioteca pública en ese momento. Porque yo, Felipe de mis entretelas, no me he comprado un libro tuyo en mi vida, desde este rincón te lo confieso, y eso que en plena fiebre hipomaníaca entusiasta hasta pensé seriamente en montar un club de fans en tu honor, fíjate.
Total, que como diría mi colega Juancar, es para mí motivo de orgullo y satisfacción que este pedazo de escritor se lleve premios de los gordos. Falta le harán los 18.000 del ala como tenga muchos lectores tan rácanos como yo, ejem.

14 comentarios:

Cayetana Altovoltaje dijo...

Pues no tengo el gusto de haberlo leído, pero lo haré en cuanto pueda. Aunque los grandes premios literarios de este país tienen tan mala fama que la cosa suena a relanzamiento del hombre este porque no hay nada nuevo en el horizonte.

La reina de la miel dijo...

No sería mal relanzamiento si hubiera habido un lanzamiento previo, pero tengo comprobado que el único Benítez conocido por estos pagos es Jota Jota, glups...

Edmundo Busoni dijo...

No sabía que Benítez Reyes hubiera escrito tanta narrativa. Yo lo tenía vagamente catalogado entre los poetas irreductibles. Además recuerdo que un amigo, que piensa que los poetas son todos un poco tontos, fue a un encuentro de poetas invitado a su vez por un amigo suyo que también comercia con las musas (¿me estoy liando?) y la única intervención que le gustó fue la de Benítez Reyes.

Mis reparos, sin embargo, van hacia algún miembro del jurado del Nadal, cuya presencia causa desdoro en un premio de verdad como es éste. Estoy pensando concretamente en el infame picaplumas de Manzaneda de Torío: la participación en un jurado de un individuo tan infame ensombrece bastante el premio concedido a Benítez Reyes, y me hace sospechar del premio(y sin duda de los premiadores).

¿Conoce Ud. a gente dispuesta a formar parte de la "Cofradía anti-Trapiello" que barra definitivamente de las letras españolas tan infame personaje? Seguro que Benítez Reyes secretamente lo estaría.

Perdón por el comentario un tanto largo, sin duda, para ser el primero que hago en este blog.

La reina de la miel dijo...

El primero, y espero que no el último, mister Busoni, porque alguien con el Balcón de Escher como imagen es abiertamente bienvenido.
En cuanto a Trapiello, no me atrevería a pronunciarme con tanta vehemencia, ni mucho menos a dedicarle la palabra "infame" por triplicado, pero no porque admire su obra, sino porque sencillamente renuncié hace años a leer nada suyo después de intentar asimilar un artículo y aburrirme soberanamente. Le di el mismo destino a los libros de Luis Mateo Díez, a pesar de los encendidos elogios que suscita.
En otro orden de cosas, me ha encantado leer las palabras "desdoro" y "picaplumas". Dios, hay algunas palabras tan bonitas...

Edmundo Busoni dijo...

Caí en la cuenta una vez publicado el comentario de que calificarlo tres veces de "infame" decía bastante poco a favor de mi estilo. Por querer cargar demasiado la pistola contra el Trapi, se me disparó encima.

Créame, sin embargo, en que ese junta letras ha nacido para el adjetivo. Algún día escribiré un artículo revelando la verdad sobre el siniestro personaje que se esconde tras esa pinta de mosquita muerta.

La reina de la miel dijo...

Caramba, muestra usted una saña que sería la envidia de cualquier re(quete)portero de La Razón, verbigracia: talmente como si conociera al interfecto en cuestión, oiga.

Edmundo Busoni dijo...

Una persona que se mofa cruelmente y de forma sistemática en sus diarios de personas que no sólo no le han hecho nada, sino de aquellos que en algún momento le ayudaron, vivos y muertos, no merece más que sentimientos de repulsión por mi parte. Otros en cambio le ríen las gracias.

Ocurre que la mayoría de las batallitas que se libran en ese campo ocurren en mi ciudad -que en el fondo es un pueblo grande, y donde lo sabemos casi todo los unos de los otros- y a veces eso que Ud. llama "saña" infunde sospechas en la gente que no está al corriente.

No quisiera causarle a Ud. mala impresión con este asunto (aunque sin duda ya se la he causado si me compara con los reporteros de La Razón), así que no insistiré más sobre el tema.

La reina de la miel dijo...

Ay, ahora me siento culpable. Asociar el nombre de ciertos libelos con la palabra "saña" es como lo de pensar en "marco": lo tengo indisolublemente unido a "incomparable". De ninguna forma pretendí manchar su nombre con tan desafortunada comparación, nada más lejos que La Coruña.

Edmundo Busoni dijo...

Puede que me exceda a veces en la manifestación de mis fobias, pero en fin: para eso ha nacido Edmundo, entre otras cosas.

¡Aayy, si pudiera ver Ud. algún día la luz con el ya innombrable personaje! Estoy convencido de que coincidiría Ud. con mis apreciaciones.

Me cae Ud. bien, señora Reina: un saludo y la enlazo en mi blog. Ya tendremos ocasión de proseguir con el asunto de los dimes, diretes y venganzas.

La reina de la miel dijo...

Un honor. Procedo a aumentar la calidad de mi blog enlazándole a usted también.

Luisru dijo...

Hola¡Gracias por la visita¡ Yo tampoco he leído nada de este señor, pero no tiene mala pinta. Aunque, desde que le dieron el Nadal a Lucía Extexebarría, ya no me parece un premio tan prestigios, la verdad... Y no se sonroje por leer sus libros de la biblioteca, que para eso están.

La reina de la miel dijo...

Gracias también por la visita, Luisru, y qué bien encontrar más museros por estos mundos virtuales. De premios prestigiosos echados a perder no me digan nada, que desde el Príncipe de Asturias a la Rowling yo no salgo de la catatonia...¡Saludos!

Cayetana Altovoltaje dijo...

Me he puesto a leer a FBR (en su faceta de poeta) y me gusta mucho, mucho. Gracias por la recomendación :)

La reina de la miel dijo...

Mmmm, los placeres del proselitismo, gracias a ti por permitírmelos ;-)