sábado, 10 de febrero de 2007

Segunda ración de exhibicionismo, porque yo lo valgo

Como la muy egregia Reina Morcilla no parece que se anime a continuar con la colección de rarezas reales (y miren que la ví yo muy predispuesta...), yo sí que me animo con la parte peich del asunto, y es que me encaaannta que un puñao de desconocidos -a priori bellísimas personas- sepan de mis particularidades, que va a ser que estoy muy orgullosa yo de ellas, por mucha modestia que finja, ejem...
Allá voy:

7. Espero que esté ardiendo en el infierno el tontolhaba que extendió la idea de que las parejas, para demostrarse que se quieren bucho, bucho, han de compartir cama. Gracias a él media humanidad emparejada empieza el día con un humor de perros sin necesidad de escuchar a Jiménez Losantos (la otra media humanidad es la que se queda sopa según posa la cabeza, claro).
Voy a dejar claro ésto desde ya: dormir es una actividad personal, egoista e íntima. Para un acto de este jaez tanto me da compartir lecho con el futuro padre de mi prole o con el Cuerpo de Bomberos de Bilbao en pleno (si bien esta última opción, hum...¡arf!), y digo bien que me da igual porque, queridos e inteligentes lectores, CUANDO DUERMO NO ME ENTERO DE NADA EXTERIOR. Bien. Exijo mi derecho a que mi sueño reparador no sea obstaculizado/impedido por resoplidos babosos en mi oreja, emisión de gases contaminantes anti-Kioto ajenos, frigopies o cambios bruscos de postura que impliquen codos y/o rodillas maltratando mis carnes.
La cama es para dormir: para todo lo demás, el resto de la casa, rediós (iba a poner "MasterCard", pero quedaba muy prostibulario, je).

8. No siempre que leo como, pero siempre que como leo. A tal punto llega que si no tengo nada para leer hasta la comida me es más insípida. Preferiblemente prensa o revistas -libros menos porque son latosos de mantener abiertos-, pero ya he llegado a leer etiquetas del agua mineral o el paquete de pan tostado que tenga a mano, como hacía un petardísimo personaje de este peliculón canadiense que es C.R.A.Z.Y. y que recomiendo vivamente (y pueden fiarse de mi criterio, ya que declaro con orgullo que "Dancer in the dark" me pareció un bodrio infumable y la Biooorrr hace mejor dedicándose a dar berridos de foca ártica en celo que penosos espectáculos cinematográficos).

9. Sigo el mismo orden para enjabonarme en la ducha desde tiempos inmemoriales: empiezo por la mano izquierda y termino por el pie derecho, siempre, siempre. Ya metida bajo la alcachofa, diré que -atención: almas sensibles no sigan leyendo- no veo cuál es el problema de hacer aguas menores en tal lugar: se componen de más de un 90% de agua y un puñado de inocentes sales minerales. Comparado con el cloro y vayan a saber qué más cosas más del agua corriente, no me parece una guarrada tan grave. Si no me quieren ajuntar más, me hago cargo, pero ustedes se lo pierden. Y si tan tiquismiquis son, beban Fuensanta, caray.

10. Me gusta ir al cine sola y con la sala más vacía posible. Jamás de los jamases me quedo sin ver una película que quiero ver por falta de compañía, más bien al contrario: si tengo muchas ganas de ver algo y alguien se me acopla, intento inventarme cualquier excusa para evitar el trance. No necesito hacer comentarios, ni que me los hagan, ni tener que ir corriendo a diseccionar la película al salir tomándome un café con alguien. Me gusta asimilar las cosas yo solita, a mi manera, yo y mis pensamientos.
En esta misma línea, voy a comprar trapos sola. Yo decido a qué tiendas voy, desando el camino si cambio de opinión en mitad de la calle, no me interfieren opiniones ajenas te queda genial, mari y siento que no pierdo el tiempo. Soy algo misántropa yo, y, qué coño: me gusta.

Ahora sí que me he quedado a gusto, ains.

7 comentarios:

Edmundo Busoni dijo...

La noto a Ud. muy desmelenada. A ver si este tipo de confesiones van a resultar altamente adictivas: le comunico que esta segunda ración de exhibicionismo, aunque menor en número que la anterior, tiene mucha más altura. Si sigue Ud. con esa progresión, al final terminará haciendo una única confesión que lo acabe diciendo todo sobre su persona.

Tanto si este tipo de confesiones son verdaderas como si las ha inventado, las cuenta Ud. con mucha guasa. Sí señora: están muy bien. (Salvo lo referente a la película de Von Triars).

Con un par.

La reina de la miel dijo...

Edmundo, no sabes (¿podría tutearte?) la satisfacción que me produce ver que rompes tu brahmánico silencio para hacerme este comentario en términos tan elogiosos. Me hace una jartá de ilusión, aunque te haya gustado el folletín de don Lars.
Por cierto, ahora que yo ya me he quedado a gustín, ¿para cuándo una sarta de "edmundadas"?
Y sí, todo lo mío es auténtico: la duda ofende.

Cayetana Altovoltaje dijo...

Reina, yo también soy del club de misántropas y no me gusta nada nada compartir cama. Ahora, lo de la ducha me ha dejado pasmá, no por el hábito en sí, sino porque TE HAS DADO CUENTA de él. Yo nunca me he fijado dónde empiezo a enjabonar, ni dónde acabo... son actos mecánicos, casi inconscientes.
Y di que sí, que es divertido esto de exhibirse. Y gratis.

La reina de la miel dijo...

Caye, guapa, es que, como buena neurótica hija única, estoy todo el rato pendiente de mí misma. Podríamos decir que soy, en el más fiel a la etimología sentido de la palabra, idiota xD

Edmundo Busoni dijo...

Querida Reina:

En esta vida no todo el mundo vale para todo, y las confesiones que en otros bloggers tienen interés y gracia en mí no tendrían ni lo uno ni lo otro. Lo que llamas ?edmundadas? serían más bien ?edmundicias?: en definitiva, que eso ?como se dice coloquialmente- a Edmundo no le pega. Que no es su estilo, vaya.

Sin embargo, como cada uno en su casa pone las reglas que le da la santa gana y ahora estamos en la tuya, aquí, en tranquila interindividualidad te confieso unas cuantas:

1. Parece que nadie lee los periódicos del revés: tú casi, porque sólo te ciñes a los titulares, pero yo los leo empezando por la última página y siguiendo hasta terminar en la primera. Una costumbre de cuando de niño me interesaba más lo que iban a poner en la tele que la actualidad internacional; costumbre que ahora se ha convertido en gesto fosilizado que repito para mi desesperación, pues ahora me interesa más la sección Internacional que la programación televisiva.

2. Estoy descubriendo recientemente que me suelen repeler un tanto los blogs en los que intuyo que el bloggero aparece con su nombre y apellidos verdaderos, y en su perfil una foto suya siempre favorable y del lado bueno. La razón no es tanto el narcisismo difícilmente disimulado de esta gente (que lo hay) como el hecho de que, cuando los leo, percibo un tono de solemnidad seria que va muy mal con algo tan lúdico como es escribir un blog. Los leo y compruebo con cachondeo que esta gente se toma demasiado en serio a sí misma. Y al final, resulta que no hay nada interesante que leer en ellos porque sus augustas personas interfieren en sus textos. Un blogger ha de ser transparente.

3. En lo personal, más que a la transparencia aspiro a la invisibilidad: por eso, reniego de todo tipo de abalorios y adornos personales. Nada de pulseras, ni anillos, ni colgantes. No los soporto (en mí, quiero decir). Ni salidas de tono estéticas de ningún tipo. Tengo mi propio concepto, nada favorecedor, de la gente que se adorna demasiado, especialmente si son hombres. Tampoco llevo pendiente (lo llevaba en la adolescencia hasta que una vez, al ponerme un jersey, se me enganchó y casi me arranca la oreja). El pelo, siempre corto; las uñas siempre cortas. Siempre voy afeitado.

4. Como consecuencia de lo anterior, en verano sólo llevo camisetas en las que no haya nada escrito ni dibujado: ni lemas cool, ni dibujos originales o graciosos, ni logotipos ni nada. Que sean ?plain? y basta.

5. A pesar de que jugando al fútbol siempre fui zurdo, escribo con la derecha, pero llevo el reloj también en la derecha. Por supuesto, nada de relojes de estos de aviación súper llamativos y súper gordos con mil esferas y agujas: los relojes también me gustan ?plain?.

6. Qué dentera me da cuando veo a la gente mascar chicle con la boca abierta y de forma ruidosa ?chac-chac?; y sobre todo cuando al abrir la boca para cerrarla de nuevo en otro ?chac?, describen una ligera curva con la mandíbula inferior. Esto lo suelo observar más en las mujeres que en los hombres, y me resulta espantoso. Yo preferiría incluso que fumaran, las pobres, pero que tiraran el maldito chicle.

Espero que sea suficiente. Al menos por hoy.

La reina de la miel dijo...

Joer, Busoni, no me esperaba este despliegue, es un privilegio que se le desnuden a una a domicilio, jaja. Son unas rarezas como muy sobrias, oye, así en tu línea (si es que se me permite la osadía de presuponerte línea alguna, claro) Y nada, por mí que no decaiga, ¿eh?

La Reina Morcilla dijo...

Ais, cuanta razón tiés en que me he acabao achantando del tema... es que llevo demasiadas confidencias absurdas soltás en el bló y una segunda parte tan a sacopaco me parecía demasiado incluso pa mis reales morcillas.

En fin y en otro orden de cosas, decirle que seguiré ajuntándola aunque tenga la desfachatez de mear en la ducha. Mientras no vaya confesando que enb la piscina haces lo mismo por que cloro también hay, me sirve.

Que lo del cine sola lo comparto a medias pero que lo de la ropa, talmente de acuerdo. Es un peñazo ir con más gente. Yo soy de las que digo: Voy a por ropa, tu aquí quieta. No moverse. Tal cual. Si se enfadan, que les den por ande los pepinos amargan cantidubidubidu.

En fin, que me ha gustao este segundo round. Que veo que te mola autodespotricarte y eso está genial.
Igual, un día de estos, hasta me vuelvo a poner y a tomarporculo bicicleta.

Ais, en fin.
Dejo pal final el maravillosomundo del dormir. Cuanta razón. Qué agobio los babosos, los que roncan, los que no dejan de moverse y qué gran invento las camas de matrimonio.
Vas, juntas los pelicos y luego, separación y espacio vital para echarte la siesta del siglo, como tié que ser.
Aunqe yo tengo el cuerpo entero de bomberos de bilbao en mi lecho y qué quieres, nena, me quedo con el que esté más buenorro y los demás, los mando al sofá. O igual dejo a otro... :P:P

Aisssss, qué gran invento, esto del follar. Ups, lo heescrito en alto, no? Sorry.
:P

besos y buen finde!