martes, 14 de agosto de 2007

Un Oporto a tu salud


Mañana hará dos años.

El viento en la Torre de Pisa. Es lo que más veces he recordado en estos meses, más que la tersura del mármol de los incontables escalones de subida o la languidez inevitable ante la belleza cuando es exagerada. Incluso más que la finura de la Villa Grabau, o el vino de La Vinaccia en Marina, o el Tirreno llegando mansamente a mis pies.

El viento en lo más alto de la Torre de Pisa.

Eso, y tus ojos oceánicos.

Para Andrea. Mi manchi
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