martes, 28 de agosto de 2007

Como las barcas perdidas en el mar

Hay unas cuantas cosas que quisiera contar hoy antes de que se me inflen dentro y exploten. El que otros ya las hayan dicho antes no les resta un ápice de importancia para mí: son mías, como mía fue la sacudida que sentí al saber de ellas por primera vez...


-Lo verdaderamente importante es siempre incomprensible (en el guión de Manhattan, de Woody Allen)


-El recuerdo del gozo ya no es gozo, mientras que el recuerdo del dolor es todavía dolor (Lord Byron)


-No hay mujeres insensibles; si alguna lo pareciere, compadezcámosla: no ha encontrado aún al hombre a quien debe amar (Thomas Campbell)



-Muchas de las equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos y cuando debemos sentir, pensamos (Churton Collins)


-Vivir en los corazones que dejamos atrás no es vivir (Joseph Conrad)


-Hemos llorado porque no podíamos amar, porque no nos interesaba nada, no creíamos en nada, vivíamos por nada, porque somos libres, libres como las barcas perdidas en el mar (John Dos Passos)


-Deseo intensamente lo que espero lánguidamente (John Dryden)


-Se va la gente, no podemos hacer que vuelva, no podemos renacer sus mundos secretos, y siempre tengo ganas de gritar ante esta impotencia (E. Evtuchenko)


-Entre la pena y la nada, elijo la pena (William Faulkner)


-Cuando miras a una persona -y la miras bien- sólo ves el 50%; querer descubrir el resto es destruirlo todo (en el guión de Mi vida sin mí, de Isabel Coixet)


-Siempre es así. Se muere. No se comprende nada. No se tiene nunca tiempo de aprender. Te empujan al juego, te enseñan las reglas y a la primera falta te matan (Ernest Hemingway)


-Por favor, ámame sólo un poco si quieres amarme mucho tiempo (Robert Herrick)


-En el amor, el dominio recae por derecho en la persona que menos ama (Alfred d'Houdetot)


-Hoy es tan tiempo como ayer; mañana lloraré este día que no supe habitar (Carmen Martín Gaite)


-La realidad es un misterio profundo y oscuro. No puede verse, pero es, mientras que todo lo demás meramente ocurre (Nisargadatta)


-Uno es lo que ama, no los que le aman (en el guión de Adaptation, de Charlie Kaufman)


-El alma resiste mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada (Jean Jacques Rousseau)


-No ames a un hombre al que no admires. El amor sin veneración es sólo amistad (George Sand)


-Nadie es como otro. Ni mejor ni peor. Es otro, y si dos están de acuerdo es por un malentendido (Jean Paul Sartre)


-Ninguna criatura humana es comprendida por criatura humana alguna. Todo lo más, por costumbre, paciencia, interés o amistad, se aceptan o se toleran (Hyppolite Taine)



En efecto. Malentendidos, oscuridades, incomunicaciones, melancolías. Qué mejor colofón que el irlandés, como siempre, como nunca:


Vivir es lo más extraño del mundo. La mayoría de la gente existe, eso es todo (Oscar Wilde)



jueves, 16 de agosto de 2007

El oficio más precioso del mundo


Ya no recuerdo ante cuantos me voy quitando la ropa. Incontables. Uno cumple mis expectativas durante unos pocos días, pero luego me canso o ya no me satisface y busco otro, y otro...He sudado, gemido, suspirado y gritado a su contacto, bajo sus manos. He sido tocada, amasada, frotada, aprisionada y hasta machacada. Son ya muchos años de perversión, es mucha experiencia acumulada. Apenas vislumbro sus antebrazos ya sé con quién voy a querer repetir, quién me va a dar caña o me va a dejar indiferente. Ay, no podría vivir sin ellos.


Mi madre insiste en que me busque un ingeniero.


No, mamá: mi hombre será un fisioterapeuta, o no será.

martes, 14 de agosto de 2007

Un Oporto a tu salud


Mañana hará dos años.

El viento en la Torre de Pisa. Es lo que más veces he recordado en estos meses, más que la tersura del mármol de los incontables escalones de subida o la languidez inevitable ante la belleza cuando es exagerada. Incluso más que la finura de la Villa Grabau, o el vino de La Vinaccia en Marina, o el Tirreno llegando mansamente a mis pies.

El viento en lo más alto de la Torre de Pisa.

Eso, y tus ojos oceánicos.

Para Andrea. Mi manchi
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miércoles, 8 de agosto de 2007

¡...y agosto no se queda corto, cagüenla!


And now, for something completely different...
Pos como que no, oigan: de different nada. A pesar de haber transcurrido 4 meses desde mi última plañidez, yo sigo entrando aquí para quejarme . Díganme a mí que no es motivo suficiente de lloriqueo un año en el que se quema mi casa mientras estoy por ahí más arriba del Benelux sin coscarme de nada; un año en el que se me muere mi gato favorito, y de propina, mi segunda gata favorita; un año en el que sufro un ataque de nervios al enterarme de que los organizadores del concierto de Muse en Wembley deciden en la última semana que no, darling, de enviar las entradas a domicilio nothing, hay que venir aquí con lo puesto y con dos cojones; un año en el que empiezo a tener en consideración la propuesta desinteresada de mi querida Noe para abollizarme, vista la altura del año a la que estamos y yo, sentimentalmente, sin vender una escoba (ay, si una pudiera elegir no ser desesperadamente heterosexual...); un año, finalmente, en el que servidora sale un martes agostí cualquiera a tomarse unas birras de importación en agradable compañía y lo que parecía un adorable traspiés típicamente femenino (huy, que tonta, jeje, los tacones) resulta horas después un esguince de tobillo de padre y muy señor mío, vendaje compresivo, antiinflamatorios y reposo absoluto durante una semana o dos incluidos.
En agosto.
En vacaciones.
Con mi nivel previo de frustración.
Ahí es na.
Vamos, no se corten, díganme la pena que les doy, me pondré la placa de descarga y apretaré un poco más las mandíbulas, grrr...