domingo, 24 de febrero de 2008

El horror, el horror

Fui a ver Sweeney Todd sabiendo a qué truculencias me exponía (las historias folclóricas anglosajonas son muy amantes de lo sórdido y la hemoglobina, todas llenas de destripadores y jinetes descabezados). No, no me asustan estas cosas y ya estoy, además, acostumbrada al ténebre de Tim Burton.
Para lo que no estaba preparada era para el mazazo que me esperaba entre los trailers del comienzo. Tardé apenas dos segundos en darme cuenta de que aquello era un fidelísimo e innecesario remake de una película austríaca del 97 que para mí representó el horror puro, el Miedo. Salí -hace 10 años ya, imposible el olvido- de la sala totalmente trastornada, destrozada, alterada, mirando con ansiedad las caras de la gente junto a mí, buscando el Mal que acababa, a mi pesar, de ver. Ahora se hace una versión ridícula -plano por plano y con el mismo director, seguramente bien untado- para que los bienaventurados que no la habían visto, que no sabían siquiera de su existencia, se emponzoñen sin remedio...
He visto películas de muy diverso tipo y calidad en mi vida, no me he negado a ver casi nada, no me he arrepentido de casi ninguna. No me arrepiento tampoco de haber visto Funny Games: sencillamente desearía que esa película no se hubiera filmado jamás.

3 comentarios:

Marisabidilla dijo...

Vale, ya has conseguido despertar mi interés. Ahora mismo pongo a la mulita a currar.

La reina de la miel dijo...

Pues ojalá sea un fake y se te descargue una porno. Porque me caes bien.

Marisabidilla dijo...

Jarrrrl no me metas miedo jo...

Cualquier día te doy una sorpresa...