sábado, 22 de marzo de 2008

Hoy que trabaje otro

Como nunca hago homenajes, excepto a mi propio egocentrismo desaforado, hoy me enmiendo y me apetece transcribir un breve cuento de Quim Monzó, a quien admiro e intento plagiar sin éxito desde El porqué de las cosas.
Allá va.

En un tiempo lejano


He aquí que una madrugada azul, de nieves blancas y arenas infinitas y glaciares como lenguas llorosas, el homínido se alzó sobre las dos patas de atrás y bajó los ojos hacia una tierra que ahora, de golpe, le quedaba lejos y movediza, y dilató las narices y olfateó la humedad del río y se dio cuenta de que olfateaba la humedad del río, y gruñó de contento, y volvió los ojos hacia el sol rojo que nacía más allá de prados y montañas y extensiones de tierra negra y horizontes de hierba y cabalgatas de animales eternos como el tiempo, y bajó la mirada y miró con fijeza la encina y levantó el puño y alargó el dedo índice, señalando la masa vegetal que susurraba ante él, y sintió cascadas de agua en la boca, pequeños gritos inconcretos, chillidos toscos: Agr gr gr ga arg; hasta que el gruñido se convirtió en palabra y vocalizó: Ar a arb abr arb arbo l, y repitió: Árrbol, y el índice todavía señalaba la encina, hasta que lo dirigió a la inmensidad azul que se extendía de una lado a otro del día que nacía sobre su cabeza como un dios de dos dimensiones infinitas y dijo: Ci c ce cie cielo, y lo repitió, abrió unos ojos como naranjas, todavía inseguro, y señaló el río y vocalizó: A a ag agu gb a agua ua, y sonrió satisfecho, con los ojos llenos de una alegría reluciente, y pisó el suelo con fuerza, toc-toc, y la señaló con el índice y vocalizó dificultosamente: Pa pso pacost païco pasio ta, y ya con más calma: Paaï sos ca atlanns, sonriente y jovial, sin saber la que acababa de armar.



Un cachondo, este Quim. Aquí y en la China Popular.

13 comentarios:

Marujita Robinson dijo...

Uy, una vez le mandaron leer a mi Vanessa un libro del hombre este y se lo tuve que quemar en la chimenea, ¡qué hombre más cochinoto! Se llamaba Blob o algo así el relato

La reina de la miel dijo...

Ay, Maru, ¿pero tú tienes chimenea?? ¡Qué maruja tan postinera!

Marujita Robinson dijo...

Es muy fácil mujer, basta con decirle al marío que abra un "bujero" en la pared, se meten unos palos, se prende fuego y au.

Tommy_Baxter dijo...

¡Qué bueno buenísimo!

Me veo obligado a leer cuanto antes El porqué de las cosas.

Además, soy un friki de los compactos Anagrama.

Besos

La reina de la miel dijo...

Eres un friki. Full stop.
:p

tipodeincógnito dijo...

No sé si la camisa friki es bastante amplia para definir a este tipo, Baxter. Pero su voz es mi voz: nos gusta Monzó -y casi siempre en el semanal- pero nada, cero coma con cerocéntimos, comparado con lo que nos gustas tú, Majestad.

Tommy_Baxter dijo...

Suscribo lo dicho.
¿Full stop?

Capazorros dijo...

Es bueno el Quim. Pasaba por aquí.

La reina de la miel dijo...

Pero, buen hombre, pase cuanto quiera: ¿una Mahou?

Psicologa Solteeera... dijo...

Por fin he podido entrar en el reino de la reina!!!!

Yo acepto una Mahou, oiga. :D

La reina de la miel dijo...

¡Hombre, señorita, bienvenida! No tengo ni idea de las dificultades para entrar en el blog, me quedo intrigada...

Psicologa Solteeera... dijo...

Nada, nada, mi ordenador, que decía que pasaba de currar por mi, jejeje.

No se intrigue usted. ;) Nos vemos por estos lares!

Juan Cosaco dijo...

Interesante este monzo; vi la peli del porqué de las cosas, pero no lo conocí hasta hace poco en BNF.
me recomiendas un par de libros suyos, aparte del porqué?
Salud!