jueves, 14 de agosto de 2008

Al final, los mercaderes volvieron al templo

Foto 1: Taquilla a la entrada de la Catedral de Nuestra Señora de Amberes


(¡Y haber muerto en la cruz para esto, anda queee...!)


Foto 2: "Robado" a un amberino/amberense/amb...bueno, a un impresionante ejemplar flamenco (instantánea featuring Loes, alias "Objetifo indiscreto")
(Perdona, chatín, por este uso no autorizado de tu imagen, pero es que a ti sí que te ponía yo picas, en Flandes y donde cuadrara, madre del amor hermoso...)


3 comentarios:

Capazorros dijo...

Los mercaderes nunca salieron del templo.¡Menudos eran...son!
La segunda foto no la entiendo, ¿qué tiene ese señor canoso qué no tengan los demás?

Marisabidilla dijo...

jarl!! y a mí que nunca me ha gustado el flanco... empiezo a encontrarle la gracia

La reina de la miel dijo...

Capazorros, ya: es que algunos seminaristas estaban en casa con anginas cuando explicaron en clase lo del becerro de oro y eso...
Marisabi: el flanco, la pechuga, la pienna y de to, tremendo chulazo, oyes. Y bien de cerca que lo ví, que le preguntamos por un parking cuando estábamos en el coche.