miércoles, 10 de septiembre de 2008

Están entre nosotras

Hay una escena en "Cuando Harry encontró a Sally" (y no, no es la de Meg gimiendo en el restaurante, aunque los tiros van por ahí) en la que el petardo integral de Bill Crystal le cuenta a un amigo cómo había logrado hacer maullar a una mujer en la cama. "Maullar" es un verbo que unido a cosas del fornicio ya suena lo suficientemente gráfico y ya da la suficiente envidia, pero ¿qué me dirían si les aseguro que también puede emplearse el verbo "barritar"? Bien, sí, venga: usted y usted pueden ir un momento a por el diccionario. Para los demás continúo con la narración.
Noche de un martes cualquiera, once y cuarto pm. Tranquilidad absoluta en el edificio, familias decentes, una calle con un solo carril, poco tráfico a esa hora. Servidora está enredando en la cocina cuando un sonido externo a su piso cobra súbitamente protagonismo. Es un lamento. No, no...es un ¿grito?...Errr, es...es...¡dios santo, están matando a una vecina! ¡Policía!
A los treinta segundos de gritos ya me quedó claro que alguien se lo estaba pasando pipa en las cercanías.
Sonreí.
Seguí sonriendo, esta vez ya con un leve rictus de admiración, al minuto y medio de alaridos. Para cuando llegó la cosa a los dos minutos continuados de berrido/segundo de descanso/berrido el rictus había pasado directamente a mosqueo, y no les digo nada de la cara que se me debió de poner un minuto después, cuando aquella desconocida hembra primigenia no sólo no entraba en fase de meseta -respira, muhé, que te ahogas- sino que barritaba in crescendo, tanto que lo que yo ya sentía era simple y llanamente vergüenza, y también una ligera irritación por no haber venido equipada a este mundo con ese motor de inyección de serie.
Estábamos ya en los cuatro para cinco minutos de reloj y aquello (It, podríamos llamarlo, porque infundía terror reverencial) no paraba. Yo caminaba arriba y abajo por casa como Chiquito de la Calzada (no puedor, no puedorrrr) mirando paredes, techo y suelo, intentando dilucidar cuál de las apacibles vecinas a las que había visto hace un mes en la reunión de la comunidad tenía tal stock de kundalini, la muy hija de puta. Entonces, prestando algo más de atención al bramido rítmico, pero ahora ya (¡por fin!) agonizante, me di cuenta de que igual provenía de otro edificio próximo al mío, así que me arrojé a la ventana más cercana.
El espectáculo fue overwhelming, que dicen los ingleses. Vamos, que acojonante: decenas, qué digo decenas, docenas de cabezas furtivas asomaban tras las cortinas, atisbando en la noche, oscilando cual mochuelos para captar mejor el origen de aquel sonido del Averno. Justo en la ventana frente a la mía, un hombre joven con camiseta roja parecía francamente asustado. Sujetaba la cortina junto a su mejilla mientras miraba en derredor con gesto de Bambi buscando a su mamá. En un momento dado nuestras miradas confluyeron: creí notar un poso de hondísima congoja en sus ojos. Tranquilo, majo, lo más seguro es que esté fingiendo, le dije mentalmente. Penita, por dios...

Finalmente la cosa paró, pero me quedó un mal cuerpo que no se imaginan: tenía miedo de irme a dormir, quedarme traspuesta y ser brutalmente despertada con otra exhibición ultraterrena. Al cuarto de hora asomé tímidamente un ojo por la ventana y el de la camiseta roja seguía allí, no sé si husmeando el aire nocturno a ver si le traía efluvios reveladores (otra como esta y la gata me entra en celo) o planteándose dejarlo todo y meterse a cartujo, pobrete.
Y que no sabía yo que además de orgásmicas y multiorgásmicas hubiera requeteorgásmicas, oigan. Cosas veredes.

24 comentarios:

Yyrkoon dijo...

Wow!!

La reina de la miel dijo...

No, no, más que "wow!!" era "¡¡¡uuuaaaaaarrrrrrghhhh!!!" a pleno pulmón, a razón de 30 por minuto (los otros 30 eran segundos intercalados para respirar) y durante 5 minutos (momento azafata del 1,2,3), lo que hace un total de 150 barritadas en la quietud de la noche. Pa cagalse, vamos.

Anónimo dijo...

Seguro que era sexo anal. Yo puedo pasarme las horas muertas siendo penetrada y requetepenetrada. Es brutal, mola que te pasas y va mejorando pero mucho más léntamente que en la penetración clásica. Es una especia de placer infinito e interminable. Maravilloso.

La reina de la miel dijo...

ANO-nima, me dejas ANO-nadada, por Dior...

Ameliepinup dijo...

Dos cositas:
- jajajajaja, me he partido, he soltado una carcajada en la oficina, eres muy graciosa contándolo.
- Y por otro lado ¿no te llegaste a excitar? :P

Un besito.

La reina de la miel dijo...

Gracias, ameliepinup, me alegro de haber contribuido a humanizar una oficina xD
Me habría excitado de haber oído los gritos de una persona humana: estos eran paquidérmicos, gensanta...

Evamar dijo...

Jo, qué fuerte, jeje. A mi me pasa igual con mis vecinos de abajo, lo hacen pocas veces, pero cuando lo hacen siento como si estuviera allí con ellos, que gritos da la chica, por Dior.., al día siguiente me dan ganas de decirle al chico: "Buenos días machote!". La cuestión es, se lo estará pasando tan bien como parece o estará sobreactuando? La duda me corroe :)

Besitos!

La reina de la miel dijo...

Evamar, ¿tú a él le oyes? ¿Has pensado que igual él no participa, el infeliz? Es que hay que ver qué protagonismo tienen algunas, joer...

franco dijo...

hola che como estas espero que bien yo aca recorriendo este exelente blog y deseandote la mejor de las suertes que sigas con el mismo trabajo y esfuerzo era eso nada mas ha y te espero en el mio chau suerte

reloxes dijo...

Larga duración, buen sonido, no sé, me suena a algo conocido.
Hace unos meses un amiguete me pasó un dvd con cine clásico y algo de cine “alternativo”.
Cuando se acaba lo clásico, con los títulos de crédito, me levanto y salgo a tirar la basura.
Me entretengo abajo y cuando vuelvo a casa ,a la media hora, hay una orgía en el salón en sonido 5.1. (Laura Angel , Silvia Saint, el Rocco…) y con las ventanas abiertas al patio vecindá.
Resulta que el home cinema de las narices tiene “autoplay”: se termina una película, se queda en espera unos minutos y luego empieza con la siguiente.
Que maquinina mas lista.

La reina de la miel dijo...

Mientras analizaba la psicofonía también pensé en algo así, una peli porno o un politono de móvil de estos tan jachondos. Una tercera opción es que fuera una señora de vida disipada de visita en algún piso: gratis no se muestra tanto entusiasmo xD. Sea como fuere, la vida doméstica no ha vuelto a ser la misma: confundo el inicio de una lavadora centrifugando con otra sesión rave y me echo a temblar...

Patroclo dijo...

¿Seguro que no estaban matando a alguien? Jeje.

Mariana Kasner dijo...

Entré de casualidad al blog y la verdad te felicito!!!!
Éxitos!!!

http://puntadafina.blogspot.com/

La reina de la miel dijo...

Amigo patroclo, a fe mía que el arma homicida era de grandes dimensiones...xD

¡Gracias, Mariana!

xmariachi dijo...

A usted lo que le hace falta es tomar Olbran.

Parece más sensato mostrar vergüenza y enojo por las ventanas, cuando lo que hay es envidia.

Por favor, para otra vez, grábalo y lo cuelgas, no te olvides :)

Marisabidilla dijo...

Madre de diox!! pero eso no puede ser bueno... es peligroso para la salud..... ¿verdad?... dime que no es bueno... jo

La reina de la miel dijo...

¿Por? ¿Con Olbrán voy a barritar también yo? Porque si es así reniego de los Frosties desde ya mismo, oiga.
Marisabi, para la salud no sé, pero para el cutis, divino, divino.

Alma Cándida dijo...

1.- El post es genial, 2.- ¿lo de barritar y el olbrán es por lo de las barritas de cereales-me-hago-kk-toa? y 3.- casi con lo que más me he descogorciado viva es con lo del "stock de kundalini" (díjeme yo ¿ein?) y el vínculo subsiguiente (ver para creerrrrr), pe peo toa!!

Reina, eres un peazo escritora, que lo sepas.

Juas, juas...

Te voy a enlazar o reproducir o como se diga (este lenguaje internetiano me confunde, como la noche a Dinio).

P.D. El comentario de ANO-nima tb trae tela... Con esa sobria seriedad... ¿A que tu vecina la barritadora te lee?

Ñoco Le Bolo dijo...

Tres experiencias tres
cada viernes)
tal como esas
he tenido

Tres expreriencias tres
(cada viernes)
tal como esas
... de oyente

Como estaban alquilados,
a los pocos meses se fueron
y pude dormir relajadamente.

Capazorros dijo...

Eso era la tele que la tenían muy alta.
Asunto resuelto.

La reina de la miel dijo...

Empiezo a inclinarme más por la hipótesis de capazorros, porque si hubiera sido real tal portento estaría repitiéndose regularmente, como con los vecinos del sufrido ñoco.

Goyo dijo...

Tras tu "pelea" con Txomo en otro blog, me he decidio a leerte.

Grata sorpresa, tus dos ultimos posts que son los que he leido me han gustado mucho. Los seguiré hacieno. te añadiré a mi google reader.

Por cierto, comentando esta entrada, recientemente he leído que algo que sucede una vez puede no volver a suceder nunca, pero algo que sucede dos veces, tarde o temprano volverá a suceder.

La reina de la miel dijo...

Pues como pone por ahí en el blog, agradecida y emocionada, gracias por venir xD
Lo de Txomo fue sin acritud, yo creo que se nota, ¿no? :-)
Y comentando tu comentario, pues no sé qué decirte. Si nos atenemos a la sabiduría popular ya sabes, no hay dos sin tres, mientras que los alemanes suelen decir que "una vez es ninguna vez". Sea como fuere, las fuerzas de la naturaleza no se han vuelto a desatar. O eso o es que el maromo la ha amordazado en lo sucesivo xD

Anónimo dijo...

me diverti mucho con tu historia a decir verdad tu si que eres una reina no solo de la miel(jajajaj) sino escribiendo y quien sabe que mas...
entre por error a esta pag pero no me arrepiento de haberlo hecho.
ustedes las mujeres son mas comicas y sagaces de lo que aparentan.