jueves, 28 de febrero de 2008

¿Tanto miedo les tienen?


¿Puede explicarme algún entendido en la materia por qué los medios evitan sistemáticamente hablar de ellos?


lunes, 25 de febrero de 2008

Ponte gomina como tú sabes, nena

No suelo hacer crónica rosa, que ya hay otras que lo hacen divinamente, pero de verdad que esta vez la ocasión lo merecía...
¿Alguien le puede decir a mi prima Cameron que se peine, por Dior?

domingo, 24 de febrero de 2008

Me la fichan los de Gomaespuma

Está decidido: voy a dedicarle una categoría de entradas a las paridas maternas. Y miren que atesoro una jartá de ellas, son muchos años ya oyendo barbaridades, tanto fonéticas -el clásico "Cargable", asín tojunto, para nombrar al bigotitos que hizo de Rhett Butler- como semánticas (¿cómo que "matar un pájaro de dos tiros"? Céntrese, madre, por diosss).
El último hallazgo, no hace ni una hora. Estábamos ambas descacharrándonos mientras ojeábamos la Cuore cuando se me pone a leer en voz alta que Agatha Ruiz de la Prada se presentó de esta guisa en la recepción del Hotel Waldorf Astorga
Prometo más entregas: lo de esta mujer es un no parar.

El horror, el horror

Fui a ver Sweeney Todd sabiendo a qué truculencias me exponía (las historias folclóricas anglosajonas son muy amantes de lo sórdido y la hemoglobina, todas llenas de destripadores y jinetes descabezados). No, no me asustan estas cosas y ya estoy, además, acostumbrada al ténebre de Tim Burton.
Para lo que no estaba preparada era para el mazazo que me esperaba entre los trailers del comienzo. Tardé apenas dos segundos en darme cuenta de que aquello era un fidelísimo e innecesario remake de una película austríaca del 97 que para mí representó el horror puro, el Miedo. Salí -hace 10 años ya, imposible el olvido- de la sala totalmente trastornada, destrozada, alterada, mirando con ansiedad las caras de la gente junto a mí, buscando el Mal que acababa, a mi pesar, de ver. Ahora se hace una versión ridícula -plano por plano y con el mismo director, seguramente bien untado- para que los bienaventurados que no la habían visto, que no sabían siquiera de su existencia, se emponzoñen sin remedio...
He visto películas de muy diverso tipo y calidad en mi vida, no me he negado a ver casi nada, no me he arrepentido de casi ninguna. No me arrepiento tampoco de haber visto Funny Games: sencillamente desearía que esa película no se hubiera filmado jamás.

viernes, 15 de febrero de 2008

I love Murphy

Sea un pequeño homenaje a la señorita Lorzagirl, a quien gustosamente enlazo en el post anterior...

(Unos días atrás...)
La compañía del gas: El viernes 15 de cuatro y media a cinco y media un técnico pasará por su domicilio a revisarle la instalación.
La reina de la miel: Ah, vale, perfecto.

Hoy salí tarde del trabajo, salí tarde del fisio de la mutua, salí tarde de comer de casa de mi madre y llegué tarde a mi casa. Un poco. Lo justo. Al abrir la puerta se cayó un papelito a mis pies. Lo recogí, lo abrí, lo leí.

Un técnico de lajodiacompañiadelgas ha pasado por su domicilio a las 16:45 horas. Le rogamos concierte una próxima cita en el número nueveochocincocomosiempretelahinco. Gracias.

Miré mi reloj: eran exactamente las 16:51

Llamé al número del papelito.

La reina de la miel: Oiga, que un técnico acaba de dejarme un aviso en la puerta, acabo de llegar, por favor avísenle para que vuelva, debemos de habernos cruzado prácticamente.
La jodiacompañíadelgas: Eso no es posible, lo único que puedo hacer es darle una nueva cita otro día.
La reina de la miel: ¿¿Qué?? Oiga, le digo que ha sido cuestión de cinco minutos, si es que debe de estar todavía arrancando la furgoneta.
La jodiacompañíadelgas: Lo siento, lo único que puedo hacer es darle una nueva cita otro día.
La reina de la miel: ¿Pero cómo que otro día? Vamos a ver, yo ya voy a estar aquí toda la tarde... Que venga a última hora, no me importa.
La jodíacompañíaautistadelgas: No, no. Lo único que puedo hacer es darle una nueva cita otro día.

Normal que me contracture. Y más que lo haré como las compañías de suministros persistan en contratar a pacientes lobotomizados como teleoperadores.
Naturalmente luego me ví obligada a tomar medidas drásticas para calmar mi cabreo: huelga decir que a mí me queda muchísimo más mono.

martes, 12 de febrero de 2008

¿Tas diciéndomelo a mí, ho?

Yo ésto no sé cómo presentarlo. Sólo les digo que vayan al enlace que les pondré a continuación y conozcan al Travis Bickle de carne y hueso, un paisano de los que se visten por los pies, oigan.

Tiembla, ZP: llega Boborolo.



En otro orden de cosas, vamos a lo importante. Lo importante es que esta señora -diría la máh grande, pero va a quedar ligeramente pelota- me ha dado un premio blogueril. Se ve que le han caído en gracia las chorradillas nostálgicas que me da últimamente por perpetrar y me incluye entre su top five, cosa que me ha sorprendido gratisísisimamente y que me hace una ilu que qué les voy a contar.


El premio en cuestión, lo que es el adminículo en sí pispo...¿cómo les diría yo? Tiene un aire así a Prerrafaelita, un no sé qué de Botticcelli, un...


Vale, está bien: es feo, feo de cojones. ¿Que no? Vean, vean...



¿Lo ven cómo tenía yo razón? La diseñadora del engendro, no contenta con la fechoría, va y lo bautiza Arte y pico: la razón oculta se me escapa, y casi que no quiero saberla, je.

Como todos los feos, el premio aspira a perpetuarse y expandirse cual esporas de helecho jurásico -bueno, qué pasa, digo cosas algo raras, la culpa es del relajante muscular que me tomo, ejem-, y viene con las siguientes reglas:


1) Debes elegir a 5 blogs que consideres sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su
2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/autora y el enlace a su blog para que todos lo visiten
3) Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que lo ha
4) Premiado y premiador, deben exhibir el enlace de Arte y pico, para que todos sepan el origen de este premio
5) Exhibir estas reglas

Pues na. Procedo:

  • La barra virtual. Me quitaría el sombrero si gastara, pero es que no hay de mi talla (anda que no querrían muchos decir esto en la farmacia...)
  • Lorzagirl. No puedo evitar acordarme de Malena Alterio en Aquí no hay quien viva cuando cuenta peripecias con fontaneros y porteros. Descacharrante.
  • Despertar(es) maravilloso. O Julio Cortázar redivivo, que tanto da
  • Zapaterías rimadas. La mala leche que tantos conocemos canalizada en rima consonante, con un par.
  • Marisabidilla. Lo siento, pero te devuelvo el premio por feo, rica xD (en realidad es porque es el primer blog que miro a ver si hay novedades, jiji...)

Y se acabó por hoy, ea.

miércoles, 6 de febrero de 2008

¡¡¡¡Peeeeeeeeeedrooooooooo!!!

Aquí donde me leen, fui una niña muy precoz. Declamaba los titulares del periódico a los 3, cantaba jotas aragonesas en emisoras locales de radio a los 5 -en aquellos tiempos no había salto a la fama ni menudas estrellas: mi madre hizo lo que buenamente pudo para salir del proletariado-, me sorprendían morreando sin pudor los posters de Sandokán a los 5 y medio (dejando clara a tan temprana edad una bien definida atracción por los machotes, con su cimitarra y su bigotón, lo normal en una niñita, vaya), y, ya en 1º de EGB, perdía los papeles y casi hasta la braga-faja-bufanda propia de la época por Pedro Marín, irresistible en su bisojez lúbrica y su estampa de chapero barato. A mí es que me han ido siempre los bizcos relacionados con el choubisnes: véase, verbigracia, mi baja pasión unos años más tarde y la siguiente adquisición más tarde aún. No hará falta presentar a tan magnas personalidades, amos, digo yo...


Pero a lo que iba, que los bizcos me distraen peligrosamente. Que vuelve. Pedro. Que veinte años y una portada en el Zero no son nada. Que ayer estuvo en mi ciudad a saber en qué garitos de ambiente metido, y me he tenido que enterar por la prensa, mireusté. Que vuelve con una cosa de nombre surrealista y no-quiero-saber-qué-contenido, pero qué importa eso: ha vuelto mi primer hombre, arf (lo de Sandokán fue solo un rollete, lo juro).

¿No es adorable? No puedo terminar sin poner esta foto, de verdad, no puedorrrrr. Pedro, por muy bujirris que nos hayas salido, en verdad te lo digo: ¡tápate ese pezoncillo o no respondo de mis actos...!