sábado, 19 de septiembre de 2009

No hay quinto malo

Me va a encantar verlos de nuevo en concierto el 27 de noviembre en Barcelona. Todo sigue en orden si escucho por primera vez un single de presentación de un nuevo disco de Muse y me sigo emocionando como hace siete años, y ya van cinco veces. Gracias por hacerme sentir esto, una vez más.


martes, 15 de septiembre de 2009

The time of my life

Yo de joven no lloraba nunca en el cine. Me resultaba incomprensible ver al resto de mis amigas con los ojos congestionados y con el moco colgando al encenderse las luces de la sala. Me importaba un huevo de pato que el amor de Kevin Costner y Withney Houston fuera inviable o que a la Princesa Prometida le temblara el miriñaque al ver a Cary Elwes: no había nada que hacer, no me lo creía, no me convencían.


Pero hubo una ocasión, sólo una, en la que no hubo kleenex suficientes en el bolso para atajar semejante río de lágrimas, un día en el que entré en el cine como siempre, dispuesta a pasar hora y media de distracción y sin embargo terminé absolutamente abatida, presa de un llanto compulsivo inconsolable, con mi amiga Celia de testigo, incrédula, ¿pero tú? por dios, para, nos miran todos...


Esa tarde todos esos guionistas inútiles de Hollywood incapaces de quebrar mi fortaleza se vengaron a través de él. Esa tarde él le prometió amor eterno a ella desde el Más Allá y yo me derrumbé.


Qué quieren, todos tenemos un pasado y Patrick Swayze formaba parte del mío.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Verdades como puños, cuatro

"Todo es bueno...todo. El hombre es desdichado porque no sabe que es dichoso. Sólo por esto. ¡Esto es todo, todo! Quien lo reconozca será feliz en el acto, en el mismo instante"

Paul Watzlawick, en El arte de amargarse la vida, citando al psicólogo más grande de todos los tiempos: Dostoievsky

jueves, 3 de septiembre de 2009

Cosas que nunca te dije, como por ejemplo "pretenciosa de mierda"


¡Hay tantas cosas que no logro entender...! No entiendo por qué hay personas que en lugar de girar grácilmente la manilla o el pomo correspondientes, prefieren cerrar las puertas con portazos. O por qué mi madre se me pierde en los ascensores de El Corte Inglés ante mis atónitos ojos (verídico: le faltó saludar con la manita mientras se cerraban las puertas para que pareciera aquello Menudas estrellas).



Tampoco puedo asimilar por qué la industria del cine se empeña una y otra vez en darle a Sergi López papeles de galán mojabragas. El caso es que vengo de ver Mapa de los sonidos de Tokio aturdía perdía después de haber tenido que verle las lorzas peludas a este señor con pinta de labriego de Las Hurdes por enésima vez en los últimos años. Haciendo no sé qué figura retórica cuyo nombre he olvidado pero segurísimo que supe en COU, podríamos decir que estoy hasta las pelotas de ver a Sergi López en pelotas. Hombrepordiorya.

-Sus voy a calzar a toas con este apero que me han dao, yeeeha, yeeeehaaaaaa!!



A mí la Coixet me agradaba moderadamente, aunque no acaba de llegarme a la fibra, como hizo a la primera, por ejemplo, González Iñárritu. Me gustó mucho Cosas que nunca te dije, me conmovió terriblemente A los que aman, me acongojó Mi vida sin mí, me resultó ya extraña y lejana La vida secreta de las palabras y hoy me aburrió soberanamente y me produjo vergüenza ajena a ratos este truño catalano-nipón. Una historia supuestamente de pasión y escenas sexuales explícitas (oigh, Isa, cómo te pasas) echada a perder por la desasosegante visión del susodicho hombre de Atapuerca en acción. Que lejos de ponerme cachonda me daban como arcadillas, joer. Digo yo que la japonesa, como tenía los ojos asín como ranuras (TM), pues igual no distinguía bien lo que se le venía encima, porque si no no se explica, oigan...
Isabel, bonita, todos sabemos que sí, que Tokio es cool, que poner al acelga de Antony and The Johnsons para cerrar una peli queda sssuper gafapasta de nivel, pero no, no te engañes, no le llegas a Wong Kar-Wai ni a la parte de abajo del tatami. Otra como esta y te va a ver Rita, como a Lars von Trier. Pretenciosos de mierda.