miércoles, 9 de junio de 2010

Breve tratado sobre la culpa. Y un cumpleaños.

En el idioma tibetano no existe ninguna palabra que pueda traducirse fielmente como "culpa". Este hecho sigue maravillándome igual que el día que lo descubrí. Mi esquema mental del mundo no podía asimilar que alguien no se sintiera culpable nunca, por nada, por nadie, seguramente porque yo me he visto atrapada en ese corsé muchas, demasiadas veces en mi vida.
Resulta que en el universo conceptual tibetano lo que sí existe es la ignorancia. Cuando algo sale mal, cuando alguien resulta perjudicado, cuando se comete un error lo que hay es desconocimiento: no se supo hacer algo mejor, se ignoraba el modo óptimo de actuar, no obraba la mala fe ni el deseo explícito de dañar o malograr, sino que faltaban herramientas para mejorar el resultado final. No hay culpa, pues: lo que pasa es que nos falta información.

La culpa tal y como la vivimos los occidentales es un concepto tremendamente egocéntrico. Asumimos la responsabilidad de las decisiones que toman los demás dando por hecho que tenemos todas las piezas del puzzle, creyendo firmemente que si nosotros no hubiéramos dicho, no hubiéramos hecho, dios mío, ¿qué he hecho? los demás, mansos, no habrían hecho, no habrían dicho. Como si ellos no fueran autónomos, como si sólo fueran espejos de nuestro comportamiento.

Como si no tuvieran ya una decisión tomada, hiciéramos nosotros lo que hiciéramos y suplicáramos lo indecible.

Lo que ocurre es que la información que nos faltaba tarde o temprano se desvela, generalmente por vericuetos inesperados. Y de repente nos sentimos idiotas -literalmente idiotas: centrados en nosotros mismos- por haber permitido que nuestra mente rellenara los huecos de la historia con datos y suposiciones de cosecha propia, y encima nunca a favor nuestro.

Entonces lo que fue pena mientras duró la ignorancia se torna indignación, y se echan de menos algunos valores que se daban ingenuamente por sentado: honestidad, valentía...cojones. Cojones para decir sin anestesia, a los ojos y de frente la verdad de la historia. Una verdad que habría servido para evitar meses de remordimientos, de espirales enloquecedoras de preguntas sin respuestas, de esperanzas inútiles que abrazaba, claro está, solamente la parte a la que le faltaba la información. Esa información.

Hay que ser ciertamente muy cobarde para permitir que alguien se hunda en la culpa más insoportable a sabiendas de que tan sólo con haber dado a tiempo esa pieza fundamental de información que le faltaba hubieran cesado la incertidumbre y el dolor. Una palabra tuya, como la canción, y habría amainado el tormento. Hace falta ser un mierda para hacer daño de esa manera a alguien que, al menos superficial y fugazmente, formó parte de tu vida.

"El saber os hará libres", sí. Duele la hostia encontrarse de frente con la información que nos faltaba, pulcramente enlutada, pero hay que ver cómo libera. Ah, pero entonces...¡joder, era por eso! De repente una losa de mil kilos sobre el pecho queda suspendida en el aire, todavía sobre nosotros, pero no aplastándonos. De un momento para otro te das cuenta de que llevas un tiempo que parece eterno sintiendo que has sido cruel e injusta con alguien, que has arruinado sin remedio lo mejor que tenías, sin ni siquiera contemplar la posibilidad de que la otra persona estaba siendo a su vez deshonesta contigo...

En fin. Desde la paz -o al menos, la ausencia de desesperación- que confiere el conocimiento, solo me queda una cosa por decir: si de algo he sido responsable, fue de pedirle peras a un olmo.

El cumpleaños es el mío. Hoy cumplo 38 preciosos años. Me autoregalaré un libro ilustrado de árboles frutales para no volver a confundir especies.

Ah, ¿alguien me ha echado de menos? :-)


16 comentarios:

Capazorros dijo...

"M'alegro verte". Muchas felicidades.
Regalate, tambien un libro de cactus, pa' no pincharte.
Se feliz.

La reina de la miel dijo...

¡Ay, Capazorros, qué alegría tú por aquí de nuevo!

Biónica dijo...

Yo!! xD Yo te he echado de menos!! xDD

Y por cierto, como siempre, deslumbrante post :).

Qué alegría ver que has subido en mi blogroll oye xD. Y lo digo después de recibir una puya desagradable laboral, y que casi se me pare el coche a 100 por la autopista xD.

Bienvenida de nuevo :)

Biónica dijo...

AH Y POR CIERTO!! MUCHÍSIMAS FELICIDADES!!! :DDDDDD

Sabía mientras escribía que algo se me estaba escapando. Es lo que tiene ir por la vida con el piloto automático puesto xD.

Eso, o que me obnubilé con la vuelta xD.

Bueno, que ya me estoy pasando xD.

barbaria dijo...

Levanto el dedo! Yo te he echado de menos también.
Qué sabias palabras, Reina de la Miel, qué ciertas, qué valientes.
Bienvenida!!!

barbaria dijo...

Y felicidades, guapa!!!!!!!

Fle dijo...

¡Yo, yo! ¡Aquí, aquí! Bienvuelta, querida. Y feliz cumpleaños, y que cumplas muchos más entre árboles frutales, por ejemplo!

Besos!

Anónimo dijo...

Feliz Cumpleaños, con un poquitín de retraso.

Todo lo mejor para ti. Smuak!

La reina de la miel dijo...

Biónica, Barbaria, Fle...¡bienhalladas todas!Gracias por seguir ahí, gracias por vuestros consejos, por algunos mails reconfortantes en los peores momentos...Por estar, de alguna peculiar forma, conmigo :-)

Anónimo dijo...

Llevo mirando el blog muchos días para ver si volvías a escribir.

Para los que tienen alma de escritor, escribir es como respirar. Me imaginaba que un día u otro volverías.

Felicidades

Perceban

La reina de la miel dijo...

Perceban, efectivamente, llevaba muchos meses con la respiración contenida. Gracias por la atención.
Y al otro anónimo anterior, gracias por la felicitación y el deseo :-)

Anónimo dijo...

Felicidades por tu cumpleaños y por darte cuenta de que las cosas nunca son lo que parecen. Pero insisto: nunca.

La reina de la miel dijo...

Anónimo tercero, gracias por la felicitación. Pero a veces sí son lo que parecen: no todos los olmos se parecen a perales. Por otra parte, algunos perales parecen justo lo que son.

pcbcarp dijo...

¡Bueeno...! Felicidades, aunque sea a destiempo. Y, sí, se echaba de menos a V.M. por la blogosfeira.

Supongo que participaré en el fondo de Capazorros para ese libro de cactus.

La reina de la miel dijo...

Queridisisisímo Pcbcarp, un placer reanudar la comunicación con usted y gracias por la felicitación. A este paso me voy a hacer una biblioteca hortofrutícola y arbórea digna del Padre Mundina xD

BUENAS NOTICIAS dijo...

Ehhhhh, yo te he echado de menos!!!! Y me alegra volver a verte por aquí...

Feliz cumpleaños atrasado, preciosa!!!!!!

Un millón de besos. Voy a repasar los posts que me he perdido...