lunes, 30 de agosto de 2010

Sin dolor no hay camino


O cómo un fin de semana de jolgorio, rock y muchas cervezas con limón tiene también su grandísima enseñanza oculta. Las cosas se comprenden cuando deben, no antes, no después, por mucho que nos empeñemos.

2 comentarios:

Capazorros dijo...

Efectivamente, no antes, ni después.
Lo que e, e.
Un saludo

mosayco dijo...

Te has traído un imán de nevera? jajaja