jueves, 16 de septiembre de 2010

Llegarás

Llegarás y todos estarán allí.
Todos y todas estarán allí.
Y cuando tú llegues
la obra podrá comenzar
porque solo faltabas tú.
Se va a interpretar tu propia historia.
Se va a interpretar tu alejamiento de ti mismo,
tu alejamiento de lo que es igual que tú
y que no reconoces.

Se va a interpretar la rabia, el odio, la locura,
la mentira y los celos.
Se va a interpretar el sexo, la pasión, los suspiros,
las embriagueces, las derrotas y la fatiga.
Se va a interpretar toda la obra
y tú podrás vociferar o no decir nada,
de todos modos se va a interpretar.

Todo se interpretará hasta que tú digas:
"¡Esto no es más que teatro!",
pero está previsto en la obra
y no podrás salir.

Podrás conmoverte, maravillarte,
inmolarte, humillarte;
todo se interpretará igualmente,
hasta que grites:
"¡Ahora lo comprendo! ¡Yo soy todos esos personajes!";
pero también eso está previsto en la obra
y no podrás salir.

Todo se reanudará y se repetirá
hasta que tu corazón se quiebre,
hasta que tu pequeño Yo se agote
y puedas aceptarlo todo.


Entonces, en silencio, te dirás:
"¡Amo! ¡Al fin, amo!
Saboreo todos esos personajes,
las víctimas igual que los verdugos,
los Salvadores igual que los Perseguidores,
los amo en sí mismos.
Todos pasan a mí,
los veo circular
y me siento libre de convertirme en cada uno de ellos,
o de no convertirme en nada en absoluto".

También esto está previsto en la obra
pero, esta vez, podrás salir del teatro.
Sin embargo, ya no será una necesidad.
Tus ojos serán liberados
y, con la pupila dilatada, ya no sabrás hacer nada más
que contemplar todo lo que eres.

Sí, te lo aseguro,
cuando llegues todos estarán allí.
No los reconocerás,
y sin embargo, no serán sino tú mismo
.

(Guy Corneau)

...quien tenga ojos, que vea.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Resumiendo, relativismo, no hay más.

Joshua Naraim dijo...

Llegaremos y nos daremos cuenta que somos uno.
Un abrazo

La reina de la miel dijo...

Anónimo, y lo que cuesta salirse de uno para contemplarse...

Joshua Naraim, gracias por aquellos matices. Al final me ha apetecido hacerte caso, a ver qué tal sienta :-)