sábado, 23 de octubre de 2010

Simplicidad II

Va a hacer casi un año. En la terrible primera semana del noviembre pasado, alguien llegó de la calle, abrió su bolso y puso un pequeño gadget encima de mi mesa. Me miró a los ojos y me dijo muy seria "Este chisme es igual que tú: sólo funciona con luz. No lo olvides"

Fue el mejor regalo que me han hecho nunca. Gracias por enseñarme lo esencial, compañera.


miércoles, 20 de octubre de 2010

Cada día que amanece el número de tontos crece

"A la hora de abordar un asunto, los materialistas analizan la parte fácil, niegan la parte difícil y se van a casa a tomar el té"
(G.K. Chesterton, en su linea)


Caminando por la calle mayor de mi pueblo con mar, me ha llamado la atención la placa dorada en un portal. Era de un gabinete psicológico, pero eso no era lo llamativo. Lo que me hizo pararme a leer bien lo que estaba leyendo era que debajo del nombre de la consulta en cuestión ponía bien clarito "GESTIÓN DE LA CONDUCTA"

Desconozco qué es lo que frena a los que diseñan los planes (?) de estudio (¡!) universitarios para cambiarle de una vez por todas el nombre a Psicología. Si lo "psico" ha sido ninguneado, eludido y ridiculizado hasta conseguir fingir que no existe y encima ahora también el "logos" ha desaparecido porque el mochuelo que te atiende resulta ser un gestor y no un terapeuta, me pregunto por qué coño no pasan a denominarla "Conductariales" o "Ingeniería comportamental" y se dejan de tanta gilipollez.

Que ya está bien de tonterías, hombre.

sábado, 16 de octubre de 2010

Dinosaurios mentales

Cuando desperté, el páramo en que se había convertido el lado izquierdo de la cama ya no estaba allí...


...es que lo tenía debajo y ya no era un páramo: ahora estaba lleno de mí.

Por fin, coño :-D

martes, 12 de octubre de 2010

Tienen razón

No hay nadie como yo. Me lo regalo, porque me lo merezco, y por si alguna vez se me olvidó.


No hay nadie como tú, Calle 13 y Café Tacuba

lunes, 11 de octubre de 2010

No me apetece...

...poner nada de mi cosecha, sobre todo porque mi estado natural durante lo que llevamos de año es la siembra. Florecerá un campo de flores o un mísero cardo, pero será mío, será el fruto de mi trabajo personal, estará regado con mis lágrimas, abonado con mi estiércol emocional...Todo -TODO- habrá servido para algo. Y tan sólo por esto estoy enormemente agradecida a la Vida y sus magníficos y muchas veces ciegos actores.

No creí que fuera a decir esto, pero sí: gracias :-)

"Hace más de 25 años que soy terapeuta, he tratado a miles de personas y, si puedo hacer una generalización sin temor a contradecirme, ésta radica en que la palabra CAMBIO es la que más miedo despierta. A nadie le gusta, aterroriza a casi todos y la mayoría de las personas -yo incluida- somos capaces de volvernos rebuscadamente creativas con tal de evitarlo. Cabe la posibilidad de que nuestros actos nos hagan desgraciados, pero la idea de reaccionar de otra manera resulta aún peor.

Tanto personal como profesionalmente sólo sé con absoluta certeza lo siguiente: nada modificará nuestras vidas a no ser que cambiemos nuestro comportamiento. No basta con la evaluación. Entender por qué realizamos actos contraproducentes no impide que los repitamos. Machacar al otro y suplicarle que cambie no da resultado: tenemos que actuar. Hemos de dar el primer paso por un nuevo camino"

La inconmensurable, sobresaliente y cojonuda psicóloga norteamericana Susan Forward


jueves, 7 de octubre de 2010

Lo que fuimos, lo que seguimos siendo

La verdad de nuestra infancia está almacenada en nuestro cuerpo.
Alice Miller


"La pérdida del niño interior constituye una de las mayores tragedias del proceso de crecimiento, ya que con ella malgastamos gran parte de la magia y el misterio de la vida, el placer y la intimidad de la relación humana. Casi todos los impulsos destructivos que nos manifestamos los unos a los otros son una muestra de la falta de conexión con nuestra sensibilidad, nuestros temores y nuestra propia magia".

Hal Stone y Sidra Wikelman, psicólogos junguianos


(Añado un día después el texto completo de Alice Miller, creo que la potencia de sus palabras lo merece...)

La verdad de nuestra infancia se halla almacenada en nuestro cuerpo, y aunque consigamos reprimirla, nunca conseguiremos alterarla. Nuestro intelecto puede ser engañado, nuestros sentimientos manipulados, nuestras percepciones confundidas y nuestro cuerpo burlado con medicamentos. Pero algún día el cuerpo pasará su factura, porque es tan incorruptible como un niño que, todavía íntegro de espíritu, no acepta excusas ni acomodos, y no dejará de atormentarnos hasta que miremos cara a cara la verdad.