domingo, 2 de enero de 2011

Con la L en la espalda por la Vida

Llegó el último día del año y volví a hacer(me) algo especialmente dañino, con lo que concluí que, en realidad, tanto rollo y tal pero no había aprendido nada en estos meses...

Sin embargo...¿acaso no es aprender reconocer inmediatamente qué es lo que (me) hago mal, darme cuenta de que, zarandajas programadas aparte, mi bienestar depende únicamente de mí, de lo que me permito sentir o pensar? ¿Acaso no es aprender ver cada vez un poco más nítidamente que a veces me siento mal porque no me hacen o no me hicieron feliz personas que a su vez son muy infelices y no saben qué hacer con su propio dolor?

Aprender a sentir -con muchísimo trabajo, eso sí- comprensión en lugar de rabia, aprender a "ver" el miedo, el mío y el de los demás, detrás de casi todo lo que me hace daño...¿de verdad eso no es aprender?

Darme cuenta de esto poco me ha llevado prácticamente un año, así que preveo mucho trabajo y muy largo...

Sabiduría para todos.


16 comentarios:

Una que yo me sé dijo...

Digo yo que verlo - y poder reconocerlo - ya es un primer paso gigantesco. Ánimo y feliz año.

Biónica dijo...

Esto es como una presa. Una vez que te ha llevado un año entero romperla e inundarte de conocimiento, las siguientes veces, como el río ya es libre, lo que hay que aprender se aprende mucho más deprisa.

No te preocupes. Todo irá bien. No fue un error, fue una oportunidad para aprender por qué no.

Gelu dijo...

Sincera y lúcida reflexión.

Lo importante es idenificar el punto donde nace o surge el dolor, todo aquello que nos causa pesar, intranquilidad, zozobra...y luego saber que hacer con todo ello, claro, -tan dificil- aunque lleve tiempo...

Saludín mieleru.. ;-)

La reina de la miel dijo...

Una que yo me sé, feliz año para vos también. Lo que me pasa es que ya estoy algo cansadita de verlo y reconocerlo y luego no dar el siguiente paso, mayormente por no saber cuál es.

Querida Biónica, tus palabras no fueron avispas, que diría el otro, sino empujones de ánimo. Gracias como siempre.

Gelu, unos días sin saber de ti, ¿los fastos navideños bien? :-) Te digo lo que a la primera compañera, que estoy ya cansadina de no saber qué hacer con los aprendizajes acumulados (escasos, ¿eeh? no te creas). Saludinos playos para ti, un abrazo.

Banshee dijo...

Yo creo que pocas veces has sido tan libre como para decidir tú misma cuál va a ser el siguiente paso ;) .

La reina de la miel dijo...

¿Y por qué crees eso, Banshee? He vuelto a caer en el desánimo, pero me lo he autoprovocado a conciencia.Me da por pensar que soy una yonki del malestar a veces...

Banshee dijo...

Porque este tipo de experiencias tienden a ser catársicas y a dejarnos en una posición de reafirmación personal que nos confiere una mayor capacidad de decisión.

"I miss the confort in being sad..." lo cantaba Kurt Cobain. Dejarse llevar por ello es tan cómodo como peligroso.

Anónimo dijo...

Una duda, la L es de...?

La reina de la miel dijo...

Juer, Banshee: amén.

Anónimo, L de "learning", como todas las L.

Gaearon dijo...

Aprender cuesta, pero cada vez cuesta menos porque también se aprende a aprender.
Este año va a salir rodado, ya verás.

Besitossss

PazzaP dijo...

Prever es proyectar. Si lo proyectas mucho y largo, así será. Y el esfuerzo se hará tedioso.

En tanto creer es crear, y ya puestos, mejor considerarla labor de una vida que se hace liviana en tanto se vuelve lúcida.

Reina meliflua, come turrón de amor y perdón y verás que guapa te pones.

La reina de la miel dijo...

Coñe, PazzaP, qué buena reflexión, como acostumbras. Es verdad, ya me pongo yo el parapeto que luego me quejo de no poder saltar.
El perdón, bufff, sobre todo el perdón a mí misma...(más buffff)
Muchas gracias a todos por aportar cositas y hasta cosazas ;-)

Anónimo dijo...

Hola reina,
Me he despistado un tiempo y has llenado la pizarra de deberes :)

Sigo viendo paralelismos.
Sentir a veces que no he aprendido nada, que caigo en los mismos errores, la duda sobre si sigo la dirección correcta, si vale la pena el camino, etc.
Lucho por aceptar que la senda inevitablemente tiene altibajos. Yo tengo altibajos.
Solo somos personas haciendo lo que podemos.
Yo intento focalizar mis animos en que esto es una carrera llena de obstáculos y que cada vez que supere uno (aunque sea uno solo) eso me hará mejor y más fuerte.
También intentando aceptar que no es el destino ni nadie el que quiere hacerme daño con esos obstáculos.
La vida te pone a prueba cada día. Hay que intentar cambiar las cosas que podemos cambiar, las que no, hay que aceptarlas como enseñanzas La vida es un cóctel de nuestras acciones (karma), las de los demás, y el azar. Nosotros sólo tenemos el control de una pequeñísima fracción de la ecuación.

Voy esculpiendo ese bloque de granito que somos todos cuando nacemos, voy desbastando mi persona de todos los argumentos de vida que me imprimieron y que ahora pesan como losas.

No te rindas. Piensa que no todo el mundo está dispuesto a enfrentarse consigo mismo, con todo lo que te han dicho que tienes que hacer (y ser). Es un camino muy duro, que la mayoría prefiere ignorar, viviendo en función de lo que creen que los demás esperan de ellos.

Nuestro camino es un camino muy noble, nos hace mejores personas.

Perceban

La reina de la miel dijo...

La vida es un cóctel de nuestras acciones (karma), las de los demás, y el azar. Nosotros sólo tenemos el control de una pequeñísima fracción de la ecuación.

Esa es mi clave, Perceban, aprender que no puedo controlarlo todo, que no todo depende de mí, y así poder relajarme. Has dado en el clavo. Gracias :-)

BUENAS NOTICIAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
BUENAS NOTICIAS dijo...

He leído el post y he leído los comentarios, Honey Queen, y me han parecido todos muy interesantes. Tengo poco que aportar, sólo que cuando te coja el bajón recuerdes que eres una privilegiada por tener el coco que tienes. Y, a partir de ahí.... tira millas ;-)
Un abrazo enorme.