domingo, 6 de marzo de 2011

Resumen

Se trata de un juego, y como tal, los jugadores llegan hasta donde ellos quieren. Los jugadores son libres y todopoderosos: de crear el juego, de seguir el de otros, de cambiar las reglas, de jugar hasta las últimas consecuencias, de dejar de jugar. Por detrás del juego los jugadores ya son felices, pero no lo saben.

Los jugadores, en resumen, son gilipollas. Pero eso sí lo saben.

3 comentarios:

Outsider dijo...

¿Pero son felices por que juegan o no necesitan jugar para serlo?... me lio.

Una que yo me sé dijo...

Bueno, si lo saben ya es un paso. Y si son todopoderosos podrían dejar de serlo. Pero me da que no quieren.

La reina de la miel dijo...

Outsider, intuyo que lo segundo.
Una que yo me sé, estoy de acuerdo contigo.