domingo, 20 de marzo de 2011

Sin título

No entiendo mucho de razas, así que no sé bien si era un perdiguero o un braco. De lo que sí estoy segura es de que era un perro de caza. De tamaño mediano y un color indefinido entre chocolate y beige, con pintitas claras. Le vi brincando entre un grupo de perros falderos mucho más pequeños que él y los respectivos dueños humanos y me llamó la atención.
A medida que me acercaba caminando al grupo -canino y humano- observé su energía. Corría errático entre piernas y patas, se daba la vuelta en redondo de un salto levantando un montón de arena, se quedaba inmóvil mirando a algún punto...Tanta fogosidad le hizo incluso chocar contra la pantorrilla de una de las mujeres, que le dio una caricia en la cabeza.
En un momento dado una de sus carreras enloquecidas le hizo situarse justo frente a mí. Y entonces vi que no tenía ojos: en su lugar había dos pequeñas y bien rematadas costuras.

La playa y su enorme cantidad de estímulos sensoriales desaparecieron de mi mente durante unos instantes, concentrada en aquel perro ciego. Me sacó de mi trance la que supuse sería la dueña, que debió de verme tan impresionada que se acercó a hablarme. Lo encontramos abandonado con una infección enorme en los ojos, no pudieron salvárselos. También es sordo.

Ciego y sordo. Y sin embargo, aquel animal estaba en aquel momento pleno de vida excavando un pozo en la arena mientras la mujer me contaba sus vicisitudes. Sus únicos canales con el mundo exterior eran el olfato y ese otro sentido que nos indica cuando alguien está a nuestra espalda, eso que nos recuerda que exhalamos energía y vibraciones. Me acerqué a tocarle la cabeza, levantó hacia mí su hocico rosa y yo sentí algo mágico.

Sentí un ser vivo que me sentía, y me invadió una congoja que era a la vez alegría, o viceversa.

Y recordé que lo esencial es invisible a los ojos.

8 comentarios:

Gaearon dijo...

Por qué me ha recorrido un escalofrío el espinazo?

Besosss

Outsider dijo...

Me lo he imaginado con botones en los ojos... brrrr.

pinceladas de mi día a día dijo...

Me has emocionado...

Sin duda,lo esencial es invisible para los ojos.

Gracias por compartirlo.

Un abrazo.

Una que yo me sé dijo...

Esto no se hace, se me acaba de caer un lagrimón encima de la barra espaciadora...

Bolboreteira dijo...

UFF!! Me he emocionado al leer la historia de este perro, cuanta vida hay en él a pesar de las dificultades.Lo animales son una de mis grandes debilidades, tiene algo especial sin duda.
Felicidades por tu expléndido blog.
Besos!!

La reina de la miel dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios, veo que cuando se tocan emociones el ser humano responde más y mejor, tomo nota porque me hace buena falta :-)
Sólo decirte, Una que yo me sé, que escribí la entrada arrasada en lágrimas. Fue un gran regalo encontrarme ese perro.

Teresa dijo...

Que triste y hermoso a la vez...amo a los animales. "Cuanto más conozco a la gente, más quiero a los animales"

Teresa dijo...

Qué hermoso...!!!inocente y frágil...