sábado, 20 de agosto de 2011

Cuaderno Rubio de ejercicios de caligrafía emocional, volumen 1

Al principio no sabes nada. Crees que lo importante es que te quieran. Cuando consigues que alguien te lo diga -te quiero- te sube una emoción por el pecho que te forma una bola esponjosa en la garganta.

Pero eso es porque no sabes nada. Luego con el tiempo y otras cositas caes en la cuenta de que si te quieren o no te quieren no es asunto tuyo en absoluto y que te lo digan o no es pura filfa. Lo que sí te concierne es que te traten bien. O que te respeten, que es lo mismo.

Pero eso viene luego, con el tiempo. Y otras cositas.

7 comentarios:

Fle dijo...

Mi madre lo dice siempre, que está muy bien y es muy bonito que te quieran, pero que lo que verdaderamente importa es que te quieran bien. Y querer bien es, precisamente, eso que tú dices. Y otras cositas. Que te quieran bien es, en definitiva, que no te sientas decepcionada, estafada y cuanto menos, estés contenta y feliz.

Grandes, los cuadernos rubio estos tuyos.
Besos, reina.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Pues yo, como pareja, digo que puedo no saber lo que quiero, pero se exactamente lo que no quiero. Como padre, les digo siempre a los dos míos y a la niña de mi mujer, "no me digas que me quieres con palabras, susurramelo con hechos".

Y si algo confirma el amor es que el movimiento se demuestra andando.

Un saludo.

Nebroa dijo...

Antes, cuando los te quiero sonaban tan bonitos que empezaba a rodearlos de flores, de aire fresco, de queso fresco y de kiwis de los maduros! Madre mía, la de cuentos que me conté, la de historias que inventé, la de mentiras que creí. Sí, viene después, lo de no creer en te quieros rodeados de bocas que sólo hacen eso, decir, hasta gritar, pero inmóviles como las hojas de los árboles del desierto.
Luego vienen más partes. Pero aun no las he exprimido, and you?

Banshee dijo...

"Mucho te quiero, culo, pero atrás te llevo".
Está bien que lo tengas claro.
Besos mil!

Perceban dijo...

Yo creo que son momentos de la vida.

Cuando éramos pequeños y nos engañaban con lo de los reyes magos, por ejemplo, era un engaño, pero ahora echamos de menos creernos ciertas cosas...

La reina de la miel dijo...

Ah, y también aprendes que te pueden querer la hostia, pero quererte mal de cojones. Y lo dicho: también se aprende luego.
Besos pa los cinco, pero especialmente a Perceban, que lo daba por perdido y me daba penina.

Los HermanosCervantes dijo...

Y después de que nos quieren viene lo que sigue, que es querernos a nosotros mismos. Cuando nos queremos lo suficiente, nos aburrimos y queremos ayudar al mundo para sostener nuestro gran ego.

Cuando eso se acaba, empieza la acción.

Dicen