sábado, 5 de noviembre de 2011

Mon petit Golem

Golem: en el folclore medieval
y la mitología hebrea,
un ser animado fabricado
a partir de materia inanimada



Se comienza por buscar un despertador o un cronómetro, que se pone al alcance de la mano, en una habitación donde se esté solo y en calma, sentándose de la manera más confortable posible. Se pone el cronómetro para que suene a los quince minutos. Se toma la pasta o arcilla y se la amasa hasta formar una bola. Es preferible que la materia, un poco fría al comienzo, resista a la presión de los dedos. Al cabo de alrededor de tres minutos, se cierran los ojos, se instalan bien las nalgas en una silla o en el suelo y se comienza a modelar una figura. Los ojos permanecerán cerrados hasta la finalización del trabajo.

Por la cabeza pasa una multitud de pensamientos. "¿Lo voy a hacer bien? ¿Estaré a la altura?" A la altura de qué, no se sabe. Se debe aprovechar la relativa oscuridad que dan los ojos cerrados para dejar que los dedos, que saben lo que deben hacer, se muevan y modelen a su antojo. En mis grupos he notado con frecuencia que, hacia el final, las personas no pueden dejar de levantar la cabeza para verificar, a través de los párpados, qué aspecto tiene lo que está entre sus manos. Quedan confusos y se ponen a estirar el muñón del modelado para hacer aparecer la pierna o el brazo que faltaban. Por supuesto, más vale tener el coraje de saber lo que se intenta esconder. Más vale mostrarse sin piernas antes que estar tan rígido que se camina como un pájaro mecánico.

Cuando suena el cronómetro se abren los ojos. La emoción es inmediata. Sí, he dicho la emoción. Si se es sincero, no se puede permanecer indiferente ante su criatura. A veces el corazón se encoge, tan pesado parece el sufrimiento para ese minúsculo cuerpo de arcilla. El rostro no tiene rasgos, es una bola o un vago óvalo y, no obstante, no conozco nada más expresivo que esos cuerpos que se modelan cerrando los ojos.

[...] La ternura y la compasión suben a los labios, como si se viera al propio doble de repente sin defensas, descubierto y vulnerable. Es el niño que a veces se ha sido y que ha sido herido y al que ahora querríamos consolar. Uno se da cuenta de que solo se trata de una efigie frágil y provisional, pero no puede dejar de reaccionar así.
Thérèse Bertherat, La guarida del tigre, pp. 113-116




10 comentarios:

BarbaKana dijo...

La verdad que es un yo incomodo el que sale de la arcilla y..te mira? él a ti tambien.
De todos modos si saliese una "barbie" perfecta el susto seria mayusculo...lo peor,creo yo...el tuyo parece más humano.Sós valiente ,eh?

La reina de la miel dijo...

:-))
¿Sabes lo mejor? Que dejé sin utilizar la mitad de la arcilla. Me queda material de sobra por aprovechar. Y la próxima vez procuraré no empezar por la cabeza ;-)

Nebroa dijo...

Me parece fascinante... El ejercicio, el trabajo, el muñeco, la emoción, la intriga y la creatividad.
Hace poco, que me dio por andar algo, jugaba a andar con los ojos cerrados. Contaba tres y los abría. Tres!! tres me parecían un infierno. Me permitió reflexionar (para variar) del excesivo control que quiero llevar en todo. Ya sé que la vista nos protege, ya sé los inconvenientes de mi cutre-ejercicio, eso da igual, sé lo difícil que es hacer algo con los ojos cerrados para quienes alguna vez, en muchas vidas dentro de esta, fuimos (somos) controladores natos...
Que ya, que lo mismo no tiene nada que ver con el muñeco, el niño interior y el ser inanimado, pero como toy agustico aquí, pues hablo :)

La reina de la miel dijo...

Hija, ¿cómo no va a tener que ver? El lugar donde hago este y otros ejercicios no tiene espejos, para forzar al cuerpo a descubrirse de una puñetera vez a sí mismo sin atender a la vista, tan tiránica. Para los controladores natos -qué bien te entiendo- la cantidad bestial de información que se pierde a ciegas es sencillamente intolerable. ¿Has probado a ducharte a oscuras...? :-p

Nebroa dijo...

Qué jodía! Lo probaré, que lo sepas...
Me gusta el sitio ese sin haber ido ni una sola vez, losepas
Hace poco en un ejercicio (qué deportistas parecemos) dentro de una mini charla de terapia gestalt, teníamos que andar, pasear, movernos en el centro de la sala, junto con las otras personas. Éramos doce vagando ciegos, rozándonos, chocándonos. La sensación de angustia fue tal que tuve que alejarme del grupo y abrir los ojos como persianas de bar a las ocho de la mañana!
Lo de la ducha, que taba pensando mientras hablaba... he probado cosas parecidas, como trámites para volver al aquí. Al ya, para observar sensaciones que están escondidas porque los ojos hacen, antes, la misión. Pero apuesto a que descubro, en ella, más cosas. No, sexualers nooo! Bueno, también, has probado a... ? :p

La reina de la miel dijo...

El estado de alerta -sistema simpático- es incompatible con el calentamiento global -sistema parasimpático-, y para mí, que no me dejo llevar ni relajar ni a tiros, estar con los ojos cerrados implica ALERTA MÁXIMA. Vamos, que supersimpático todo xD

Outsider dijo...

Parece un híbrido de la estrella de la esponja bob y la marca de un crimen...

La reina de la miel dijo...

Outsider, jajaja xD El crimen se ha hecho con mi cuello, sí.

AN... dijo...

Joder estamos conectados me has esculpido , precioso solo te faltan unos alfileres en los ojos y otro en el pito y es igual al que guarda mi ex en su mesilla ...
Oye que me ha gustado ,, como has redactado que cerrabas los ojos ... ..,Hummm .... estoy enfermo lo se ... Tenme Paciencia .

La reina de la miel dijo...

A saber cómo te habrás portado con tu ex para merecer eso...:-p