martes, 30 de agosto de 2011

Insight

¿Y si lo que tú considerabas hermoso y perfecto de la hostia era para el otro par de ojos algo vulgar y corriente, una maqueta de plastilina más que aplastar con el puño y con la que seguir ensayando?

Piénsalo, reina, piénsalo. No, espera, mejor aún: siéntelo.Pero siéntelo en el coño, date el privilegio.

sábado, 20 de agosto de 2011

Cuaderno Rubio de ejercicios de caligrafía emocional, volumen 1

Al principio no sabes nada. Crees que lo importante es que te quieran. Cuando consigues que alguien te lo diga -te quiero- te sube una emoción por el pecho que te forma una bola esponjosa en la garganta.

Pero eso es porque no sabes nada. Luego con el tiempo y otras cositas caes en la cuenta de que si te quieren o no te quieren no es asunto tuyo en absoluto y que te lo digan o no es pura filfa. Lo que sí te concierne es que te traten bien. O que te respeten, que es lo mismo.

Pero eso viene luego, con el tiempo. Y otras cositas.