jueves, 11 de julio de 2013

Músculos que arden, venas que bombean ácido de batería

El hombre es desdichado porque no sabe que es feliz (Dostoievski)

Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar (Tyler)

Hay que ser hombre para sacarle todo el jugo a ese grandísimo ensayo sociopsicofilosófico que es El club de la lucha. Sus poderosas imágenes de sangre y testosterona han de poner forzosamente los dientes largos a todos esos seres salvajes y libres que malviven encerrados tras corbatas, afeitados apurados, buenas maneras, comidas familiares y trabajos alienantes varios con horario de oficina. Como hembra puedo comprenderlo y hasta emocionarme, pero para quedar tocado y hundido con esta película hay que ser hombre, o al menos haberlo sido alguna vez.
Aunque el Mundo siga siendo masculino en su fondo, la naturaleza de los hombres ha sido castrada, desviada, proyectada o sencillamente desvirtuada hasta límites psicopatológicos. Esta película hace diana en el centro del centro de esa naturaleza y la reivindica.

Durante muchos años me negué a verla: creía que con ese título y esos actores sería una americanada comercial más de acción. Pero un día pudo más la curiosidad y me deslumbró. Esta es tu vida y se termina a cada momento. Tyler encarna a la Sombra junguiana, a nuestro Hyde, en mi caso a la mujer que corre con los lobos. Tyler es la vida que late y la sangre que fluye, por dentro y –¿por qué no?- por fuera. En una sociedad en la que el ímpetu natural de vida está cercenado, las escenas de las peleas, honestas aunque brutales, hacen sentir nostalgia de una vida real, sintiente, donde el dolor se aúlla y se atraviesa, y no se rehúye. Soporta el ardor en tu carne y saborea ese momento: es cuando Estás y Eres más que nunca. En un mundo artificial donde la belleza que nos venden es uniformidad de muñeca hinchable, sobresale aquí la acojonante hermosura del caos.

La historia de Chuck Palahniuk nos reprocha con crudeza en qué mierda de peleles hemos sido convertidos, representados en la tibieza y la planicie vital del personaje de Edward Norton, y nos invita a darle un corte de mangas al miedo. ¿Qué coño importa nada, si sabemos que esto se termina? Why so serious?

El club de la lucha habla del pánico a sentir dolor, de la búsqueda patética de asepsia y anestesia en prácticamente todo, y de la gloria que conlleva el desapego y el abandono del control. Alguien sin miedo es un dios, ese es el secreto. La energía y la furia que hemos sepultado nos hacen Ser de verdad; así pues, di lo que sientes, haz lo que debes. Manda a la mierda, salta al vacío. Piérdelo todo y te encontrarás. A mi pequeña salvaje le brillan los ojos de gozo cuando ve esta película…



11 comentarios:

Biónica dijo...

Coño, de otra manera, también he hablado hace nada del Club de la Lucha. De otra manera muy diferente, eso sí xDDDD.

Anyway, ya era hora de ver esa película... a mí me encanta :-)

Un abrazo

BarbaKana dijo...

Cojonudo.
Tienes un don para explicar lo complicado que casi me da miedo.Y admiración.Admiración atemorizada. Por que la peli,lo que te pueda gustar o no,su "mensaje" si lo hay,etc es muy complicado..o al menos abundante...
Para mi es muy cercana,suscribo casi todo de forma light...aunque no me mola recibir piñas,que de pequeño siempre perdí todas las peleas..jajaja.pero eso de llevar hasta el final tus convicciones,hacer lo que da miedo para descubrir siempre que eran inmaginaciones tuyas,crear reglas propias y que el sentido de la vida es eso: el sentir la vida...eso lo suscribiré siempre...un abrazo..

La reina de la miel dijo...

Biónica, ya te comenté en tu casa :-)
Barba, creo que te refieres a que se me da bien razonar lo que siento, pero no sé si es don o putada, je... Por cierto, quieres ser mi Tyler? Tu curriculum es impresionante.Otro abrazo!

Gunther Emde dijo...

Con tu permiso, lo recojo para El Blog Integral. ¡Es una reflexión fantástica, Reina!

Un abrazo.

La reina de la miel dijo...

Gunther, pensé en ofrecértelo pero me pareció que el tono no armonizaba con tu blog. Así pues, me alegro del "robado", es un honor. Un gran abrazo!

Gunther Emde dijo...

Escribes tan bien que acepto tu tono y tus palabrotas. En tus escritos quedan de maravilla. ¡Seguiré insistiendo para que formes parte del equipo de autores de El Blog Integral!

Gunther Emde dijo...

Ya está publicado.
¡Gracias!

La reina de la miel dijo...

¡Agradecida y emocionada, jajaja!

BarbaKana dijo...

..paranoias y demás paridas?
aceptado!

pcbcarp dijo...

A mí me pasó lo mismo con esa peli, hasta que la ví una noche aburrida en un hotel y flipé, porque no me esperaba nada de nada de lo que vi. En cuanto al fondo... es lo que pasa cuando transformas cazadores-recolectores en nabos semovientes.

Perceban dijo...

"La vida es lo que hay después del miedo"